¿Qué clase de líder está formando Dios en usted?
El liderazgo cristiano no comienza con una posición, un título o una plataforma. Comienza en el corazón. Antes de aprender a dirigir a otros, el líder debe permitir que Dios forme su carácter, transforme sus actitudes y desarrolle en él una vida de obediencia, disciplina, servicio y fidelidad.
Liderazgo Conforme al Corazón de Dios presenta principios bíblicos para formar líderes cuyo carácter pueda sostener la influencia que Dios les confía. A través de 15 capítulos, este libro acompaña al lector en un proceso de formación que comienza con el liderazgo como un proceso de toda una vida y avanza hacia el carácter, la actitud, el crecimiento, la autodisciplina, las metas y la influencia.
El recorrido continúa hacia áreas fundamentales como permanecer en Cristo y dar fruto, desarrollar una visión, discipular, mentorear y formar nuevos líderes, multiplicar el liderazgo y construir un legado que trascienda una generación.
Este libro presenta el liderazgo como una responsabilidad delante de Dios: servir, formar, equipar y preparar a otros para continuar la obra de Cristo.
A lo largo de sus páginas encontrará:
¿ Principios bíblicos para desarrollar un liderazgo saludable.
¿ Enseñanzas sobre carácter, actitud, disciplina y crecimiento.
¿ Herramientas para desarrollar visión y establecer metas.
¿ Principios para influir positivamente en otros.
¿ Enseñanzas sobre discipulado y formación espiritual.
¿ Orientación para desarrollar mentores y nuevos líderes.
¿ Principios de multiplicación y formación.
¿ Reflexiones sobre el verdadero legado de un líder.
Este libro está dirigido a pastores, líderes ministeriales, maestros, mentores, servidores, líderes emergentes y a toda persona que desea desarrollar una influencia que honre a Dios.
Consiste en convertirse en la persona que Dios puede usar para llevar a otros más lejos.
El verdadero legado de un líder no es que las generaciones futuras recuerden su nombre, sino que, gracias a su fidelidad, conozcan mejor el nombre de Jesucristo.
A Dios sea toda la gloria.