Bajo este título se reúne una serie de ensayos de Aldo Parfeniuk, en los que el autor indaga y revela la potencia de esas vertientes esenciales que construyen la identidad del hombre con su tierra y con sus semejantes.
Escritos con la excelencia que caracteriza a su producción lírica y ensayística,
reconstruye el legado, las destrucciones y los albures del lenguaje de nuestra cultura a través del análisis de la lengua, la poesía y el canto de nuestro país desde la colonia hasta nuestros días. Alterando el orden dispuesto por el autor, me referiré a la tonada, esa cadencia que no es sólo voz del hombre sino también de su paisaje, melodía prenatal con que la sinfonía de la tierra continúa en sus criaturas y que halla su primer eco popular en la copla, una forma poética vertebral de la poesía de habla castellana que tuvo en nuestros país grandes «pastores» -así los llama nuestro autor- como Juan Alfonso Carrizo, Bernardo Canal Feijoó, Orestes Di Lullo, para citar algunos.