Este libro es algo más que un ejercicio académico: es un recurso vital. Para los administradores educativos y los responsables de la formulación de políticas, las ideas que contiene proporcionan un mandato claro: fomentar entornos institucionales que nutran actitudes positivas que, a su vez, catalicen mayores niveles de compromiso profesional. Para los formadores de profesores, subraya el imperativo de inculcar no sólo habilidades pedagógicas, sino también una identidad profesional positiva y profundamente arraigada en los profesores en formación. Para los propios profesores, este trabajo sirve de espejo y fomenta la autorreflexión sobre su propia trayectoria profesional.