El 11 de enero de 1907, y en virtud de un decreto firmado por elRey Alfonso xiii, se creaba en Espaa la denominada Junta paraAmpliacin de Estudios e Investigaciones Cientficas. Conocida sencillamentecomo Junta para la Ampliacin de Estudios, abra para losjvenes investigadores espaoles la posibilidad de recuperar latradicin histrica de contacto intelectual con el extranjero, interrumpidacasi tres siglos antes. Como el propio prembulo del texto indicaba, "e;no falta entrenosotros gloriosa tradicin en esta materia. La comunicacin conjudos y la mantenida en plena Edad Media con Francia, Italiay Oriente; la venida de los monjes de Cluny, la visita a las Universidadesde Bolonia, Pars, Montpelier y Tolosa; los premios yestmulos ofrecidos a los clrigos por los Cabildos para ir a estudiaral extranjero, y la fundacin del Colegio de San Clementeen Bolonia, son testimonio de la relacin que en tiempos remotosmantuvimos con la cultura universal. La labor intelectual delos reinados de Carlos iii y Carlos iv, que produjo la mayorparte de nuestros actuales Centros de cultura, tuvo como puntode partida la terminacin del aislamiento en que antes habamoscado, olvidando nuestra tradicin envidiable, y restableci lacomunicacin con la ciencia europea, que, interrumpida luegopor diversas causas, no conserva ahora sino manifestaciones aisladas,como las pensiones para viajes concedidas a los becariosde Salamanca y el Colegio de Bolonia"e;.
El 11 de enero de 1907, y en virtud de un decreto firmado por el
Rey Alfonso xiii, se creaba en España la denominada Junta para
Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas. Conocida sencillamente
como Junta para la Ampliación de Estudios, abría para los
jóvenes investigadores españoles la posibilidad de recuperar la
tradición histórica de contacto intelectual con el extranjero, interrumpida
casi tres siglos antes.
Como el propio preámbulo del texto indicaba, "no falta entre
nosotros gloriosa tradición en esta materia. La comunicación con
judíos y la mantenida en plena Edad Media con Francia, Italia
y Oriente; la venida de los monjes de Cluny, la visita a las Universidades
de Bolonia, París, Montpelier y Tolosa; los premios y
estímulos ofrecidos a los clérigos por los Cabildos para ir a estudiar
al extranjero, y la fundación del Colegio de San Clemente
en Bolonia, son testimonio de la relación que en tiempos remotos
mantuvimos con la cultura universal. La labor intelectual de
los reinados de Carlos iii y Carlos iv, que produjo la mayor
parte de nuestros actuales Centros de cultura, tuvo como punto
de partida la terminación del aislamiento en que antes habíamos
caído, olvidando nuestra tradición envidiable, y restableció la
comunicación con la ciencia europea, que, interrumpida luego
por diversas causas, no conserva ahora sino manifestaciones aisladas,
como las pensiones para viajes concedidas a los becarios
de Salamanca y el Colegio de Bolonia".